¿por qué no dejas de atormentarme?
Una imagen, un reflejo, un espejo, una figura, y no saber quién es, y no saber q piensa, y no saber qué quiere.
Un rostro tan cercano y a la vez tan distante…qué será? pasado? presente? futuro? mejor que no sea, mejor no verlo, mejor no conocerlo.
Hace daño, y vuelve un día tras otro, no descansa….si yo estoy allí, él también está, si yo me marcho…lo hace él también….
Trato de pillarle desprevenido, mas imposible me resulta a cada envite.
Vete, no vuelvas, no me busques, no me persigas, déjame tranquilo de una vez.
Serán mis ruegos inútiles pues sé que no te marcharás hasta lograr tu cometido, y vaya!!! Conseguirás q fluya odio cual ectoplasma del misterio más oscuro.
Puñales, puñales de agonia, puñales de dolor, puñales de rabia y de coraje, puñales al sentir q el mundo cambia y q el cuerpo humano es perecedero mientras el alma permanece y la autoimagen se enclava ante el deseo de conservar el alcance más próximo a la perfección corporal factible para la propia mente, y quizás distante de la realidad capturada por la retina vecina plural y diversa e igualmnt no objetiva q adorna la audición con incoherencias propias de una personalidad complaciente.